Qué hacer si un niño vomita

Los vómitos no suelen ser un evento normal, y son señal de que algo anda mal con el cuerpo, por ende, cuando lo niños vomitan es símbolo de preocupación, ya que no se sabe a ciencia cierta lo que está causando los vómitos, pero se pueden seguir pasos simples para actuar de forma correcta ante este tipo de eventualidad angustiante.

Vómito infantil

El vómito en los niños es muy común. Los niños vomitan cuando empiezan con fiebre, vomitan por mucosidad y tos, vomitan cuando contraen el virus de la gastroenteritis, algunos incluso aprenden a vomitar para conseguir algo o «llamar la atención».

Claro que es un síntoma que suele llamar la atención de los padres, porque de repente es enorme y porque suele ir acompañado de llanto, malestar, gritos, haciendo al niño parecer muy enfermo. Sin embargo, generalmente se debe al proceso normal de indigestión o pesadez.

Razones del vómito

Las razones por la que un infante puede vomitar son muy comunes, lo que normalmente sucede es la ingesta de comida pesada o en mal estado, o haber abusado con golosinas. También puede ser señal de mareos, sobre todo si se está en un viaje turbulento, sin importar por donde sea dicho viaje.

Claro está que en ocasiones esto también puede ser producido por algo viral, o incluso una bacteria en el estómago. Cuando un niño vomita lo principal es no entrar en pánico, se ha de determinar la razón del vómito para controlarlo en casa, y de no suceder esto, se puede ir al pediatra.

Cómo actuar si vomita un niño

  • No comer ni beber: primero se debe dar un descanso de estómago durante 1-2 horas, durante las cuales el niño no come ni bebe nada debido a los vómitos generales. 

 

  • Leche materna: cuando un bebe vomita, lo mejor que se puede hacer es amamantarlo, ya que la leche materna tiene varios elementos que pueden ayudar a calmar. También se puede usar leche de botella.

 

Si también vomita, agregue menos a la siguiente comida, y si aún lo hace, administre rehidratación oral pero no agua ni infusión. El líquido que se le deberá suministrar al infante será determinado por un pediatra.

 

  • Alimentos: los niños pueden comer luego de haber vomitado si esperan un tiempo prudente, claro que los alimentos han de ser saludables, y evitar los alimentos que le irriten o causan pesadez. Idealmente, las carnes magras, la leche sin lactosa, el caldo, los cereales, las frutas y las verduras son ideales.

 

  • Repetidas: si vomita varias veces, para evitar la deshidratación es muy importante darle un poco de agua a los sorbos cada 15-30 minutos.

 

  • Rehidratación oral: este tipo de solución es una bebida que ayuda a reponer el azúcar, el agua y la sal que se pierden durante los vómitos. Este es el primero de un pediatra cuando vomita.

 

  • Descanso: hasta que el niño esté mejor y pueda comer con normalidad, es muy importante que descanse lo máximo posible, eso incluye no realizar ninguna actividad o esfuerzo.

 

  • Cuando vomita para conseguir algo o «atraer«, actúa con tristeza: lo que se debe hacer es limpiarlo pero con cierta indiferencia a lo ocurrido. Esto es para demostrarle que con vómitos falsos no va a conseguir absolutamente nada.

 

  • Medicamentos: existen medicamentos que son muy efectivos para reducir los vómitos, pero no administre medicamentos que no hayan sido recetados por su pediatra. Algo bueno para otros niños puede no ser bueno para usted, por lo que la automedicación no debería ser una opción.

 

  • Cuando vomita debido a la mucosidad y la tos, no hace nada, ya que por lo general, el niño se siente mal después de vomitar. En cualquier caso, conviene comprobar si necesita tratamiento para los mocos.

Determinar deshidratación infantil

Cuando el pequeño se encuentra deshidratado, su cuerpo puede entrar en una etapa de funcionamiento erróneo, en el cual su organismo pierde ciertas características necesarias para mantenerse estable, por lo que es necesario observar si se está en presencia de alguno de los síntomas que se enuncian a continuación.

  • Si la boca está seca con poca saliva.

 

  • Si el niño orina muy poco (si los bebés orinan menos de 4 a 6 pañales por día, es de cuidado.  Y para los niños mayores solo si orinan 1-2 veces al día).

 

  • Menos lágrimas al llorar.

 

  • Si la piel tiene menos turgencia. Con los dedos se le pellizca la piel abdominal, si al soltar se le complica a la piel volver a su estado original, significa que la turgencia de la piel se reduce y es un signo de deshidratación.

En caso de haber detectado uno de estos síntomas, lo mejor es llevarla al niño al hospital para que le realicen los análisis de rigor, y determinen el grado de deshidratación que posee, lo que ayudará a determinar la forma en la que se le puede estimular a recuperarse por completo.