Cuál es la forma correcta de caminar con tacones altos

Indiscutiblemente son la marca perfecta de la moda femenina, son zapatos que parecen muy incómodos, pero que pueden ser utilizados por horas tranquilamente, siempre y cuando se sepan utilizar, ya que no son necesariamente fáciles de manejar, por esta razón toda mujer ha de aprender a caminar con tacones altos y lucirlos como se debe.

Elegancia hecha zapato

Los tacones altos son los favoritos de millones de mujeres alrededor del mundo, ya que estos son muy elegantes, perfectos para impresionar, y causan un efecto en la figura femenina que hace resaltar sus atributos, por lo que estos son muy utilizados tanto en eventos importantes como en el día a día, según sea el tipo de vida que desempeñe una mujer.

Claro está que no todas las mujeres saben caminar con tacones altos, después de todo no es una tarea realmente fácil, ya que estos ofrecen una superficie mucho menor a la que generalmente hace contacto con el suelo en comparación con los demás zapatos, así como también eleva el cuerpo sobre todo si son de plataforma, haciendo que mantener el equilibrio sea una verdadera batalla.

Pero cuando esto se domina, la sensación de estar sobre un par de estos elegantes zapatos es como si se pudiese ser la dueña del mundo, atrayendo miradas a donde quiera que se vaya, y demostrando una gran habilidad para mantener el porte, la elegancia, y sobre todo el equilibrio, cosa que simplemente ha de ser admirada.

Existen miles de estilos de tacones altos, así como también existen miles de marcas que los fabrican, algunos de mejor calidad que otros, y solo unos pocos merecedores de estar en la cima. Pero lo que sí es innegable, es que este calzado llegó para quedarse, ya dentro de una sociedad que busca la practicidad en el día a día, los tacones altos siguen siendo una pieza atemporal de la moda.

Cómo caminar con tacones altos y no caer en el intento

Una tarea un tanto complicada pero no imposible, y como la práctica hace al maestro, se necesita practicar para poder hacerlo con estilo. Además, es recomendable que dicha práctica sea realizada en diferentes superficies, para poder mantener el equilibrio en todo momento, se debe recordar que una torcedura de tobillo a causa de un tacón alto no es nada placentera.

  • Utiliza zapatos de calidad

Es necesario no confundir calidad con marcas elitistas, ya que se pueden comprar zapatos de buena calidad por la fracción del costo de un par de tacones Prada. Lo importante es utilizar zapatos que sean cómodos, ya que si no lo son, se dañaron fuertemente los pies.

Los zapatos de buena calidad, sin importar que marca sean, han de ser suaves por dentro, y su acolchado debe ser duradero. Si dicho acolchado no existe o es muy delgado, los pies terminaran adoloridos en muy poco tiempo, así como también pueden resultar con heridas según sea la forma de caminar de cada persona.

A esto se le suma la necesidad de comprar zapatos de la talla correcta, ya que no hay ganancia en comprar zapatos demasiado pequeños o grandes. Los tacones han de quedar cómodos, el pie debe quedar un poco ajustado para que el zapato no salga, pero no tan ajustado como para que este sufra.

  • Apoyar correctamente

Lo primero a tener en mente es nunca apoyar la punta y el talón juntos, ya que esto ofrece una mala postura, así como un caminar rígido. Por difícil que esto parezca, es necesario que se apoye el talón ligeramente antes de la punta, lo que le dará al caminar un aspecto más natural

Las rodillas deben ser flexionadas mas no dobladas, mientras que el cuerpo ha de mantenerse recto. Algo muy importante es el contoneo del cuerpo, ya que es parte esencial de lo que garantiza el equilibrio. Se debe balancear el cuerpo de lado a lado, no de arriba a abajo.

Apoyar bien el pie también ayuda a preservar más los tacones, ya que al desgastarse de forma pareja ayudan a mantener el equilibrio durante más tiempo, en cambio, si estos se desgasta más de un lado que de otro, el cuerpo tiene a adoptar dicha postura, la cual puede incluso generar problemas de espalda y cuello.

  • Controlar las superficies

Pasar con tacones por césped, arena suelta, o incluso rejillas puede ser peligroso, ya que el tacón suele enterrar en este tipo de superficies, lo que puede generar caídas, roturas en el zapato, o torceduras de tobillo. Pero en ocasiones estos lugares no pueden ser evitados, y para lograr superar dichos obstáculos hay una técnica.

En estas superficies se apoya siempre la punta primero, tratando de apoyar el tacón completamente para que no haga contacto con el suelo, y no pueda atascarse.