Cómo se sustituyen los limpiaparabrisas

Subestimados por todos, ignorados por la mayoría, y añorados cuando se necesitan pero no funcionan. Los limpiaparabrisas de los coches son esas herramientas intrínsecas del vehículo que no solo brindan comodidad al manejarlo, sino que también aportan seguridad vial al despejar el vidrio frontal permitiendo un mejor rango de visión al conductor.

Los limpiaparabrisas

Los limpiaparabrisas no han tenido una mayor evolución desde que fueron creados, sin embargo, estos han estado presentes en cada vehículo automotor, e incluso son utilizados en aviones de diferentes tamaños y barcos de carga o cruceros para poder realizar una limpieza rápida del cristal frontal, ya que sin importa qué máquina se opere, es necesario ver lo que se está haciendo con ella.

Todos se parecen entre sí, y al verdad es que la marca es irrelevante, ya que son muy similares, claro que los materiales de unos pueden ser mejores que otros, pero el sistema utilizado para montar y desmontarlos es genérico, por lo que muy poco importa el modelo del coche o vehículo, siempre se sabrá cómo cambiar un limpiaparabrisas.

Es necesario recordar que aunque lo parezcan, estos no son del mismo tamaño para cada vehículo, ya que mientras más grande sea el cristal, más longitud han de tener los limpiaparabrisas, así como también se deben adaptar a la curvatura del parabrisas frontal. 

A esto se suma el hecho de que generalmente el derecho suele ser más largo que el izquierdo, por lo que al momento de realizar la compra se deben verificar los tamaños para cada lado, no vale retirar uno solo e ir a la tienda a comprar dos iguales entre sí.

Cómo realizar el cambio de los limpiaparabrisas

  • Obtener la pieza correcta

Con tantos tamaños y marcas en el mercado, es muy fácil ir a la tienda y comprar el equivocado. Lo mejor es ir a un lugar donde solo vendan partes para automóviles, y preguntar si tienen los limpiaparabrisas para el modelo de auto en específico, si no están seguros revisarán los de tu coche, y si no los tienen te pueden indicar dónde obtenerlos.

  • Prepara el cambio

Para poder realizar este procediendo es necesario colocar los limpiaparabrisas viejos en la posición correcta, a cuál es en vertical, por lo que estos se deben activar y ser detenidos cuando lleguen a la parte más alta en sus desplazamiento por el parabrisas. Se recomienda que los limpiaparabrisas sean usados sólo cuando el vidrio está húmedo.

  • Quitar las escobillas viejas

Las escobillas es lo que en realidad se compra, ya que la base que se emplea sigue siendo la del coche. Estas se retiran fácilmente, ya que son mantenidas en posición por un seguro a presión, el cual al ser pisado con fuerza hacia abajo permite que la escobilla salga templando de esta.

  • Insertar escobillas nuevas

Tal y como iban puestas las anteriores se colocan las nuevas, en este paso no se necesita hacer fuerza sobre el seguro, ya que estas están diseñadas para encajar fácilmente en la base. Estas estarán fijas cuando se escuche un “clic” proveniente del seguro que las sostiene.

  • Verificar el funcionamiento

Si todo se ha hecho de manera correcta, los limpiaparabrisas se colocan nuevamente sobre el cristal, y se ponen a funcionar para que adopten su posición baja. Luego se coloca agua sobre el parabrisas y se verifican las tres velocidades de los limpiadores. Si estas funcionan si chocaran entre sí, y además quitan toda el agua de la superficie, entonces el trabajo está bien hecho.

Deterioro constante

Las escobillas se deterioran constantemente, desde el momento en que son colocadas en el vehículo se encuentran expuestas a las inclemencias del clima, bien sea calor, arena, frío, agua, y demás elementos que puedan caer sobre el parabrisas mientras el vehículo se encuentra a la intemperie.

Además, al utilizar las escobilla sin aplicar agua sobre el cristal estas se deterioran aún más, e incluso causan pequeños rayones en el parabrisas, y hacerlo de forma repetida puede no solo resultar en un cambio de limpiaparabrisas, sino de todo el cristal delantero, ay que el mismo es muy complicado de pulir.

Se debe tener en cuenta que las escobillas también pueden arruinarse por completo si sobre el cristal cae un líquido viscoso, el cual se intenta limpiar con el limpiaparabrisas. En ese caso las escobillas no serán efectivas, sino que se debe tener el vehículo, salir del mismo, y realizar una limpieza manual con algún trapo seco.

Cuando los limpiaparabrisas no realizan bien su trabajo, estos no solo dejan manchas de suciedad sobre el vidrio, sino que pueden incluso esparcir la suciedad existente, disminuyendo el rango de visión del conductor, haciendo ese momento un posible riesgo para lo que vayan en esa misma vía al mismo tiempo, por ende se recomienda que los limpiaparabrisas siempre estén en buenas condiciones.