Aprende a hacer mandalas en casa

Aunque se han puesto de moda en los últimos años, han sido empleados desde hace milenios por diversas culturas a lo largo del mundo, para realizar representaciones gráficas de la espiritualidad de cada persona, permitiendo ser utilizados no solo como métodos terapéuticos, sino también como elementos de decoración contemporánea.

Qué es un mandala

Mandala  (representaciones simbólicas espirituales) tiene un diseño circular el cual muestra cómo está conformada la naturaleza, siendo esta cíclica y un espejo. Mandala es una palabra derivada del sánscrito y significa «círculo»; representa la unidad, la armonía y la infinidad del universo a través del equilibrio de los elementos visuales.

Los hindúes fueron los primeros en usar el mandala como instrumento espiritual, aunque se ha vuelto popular en Occidente debido a su diseño y uso en conexión con el budismo. Aunque se crea lo contrario, los mandalas no son de origen hindú, ya que a lo largo de la historia, y alrededor del mundo, se han encontrado este tipo de representación gráfica, la cual posee varios significados.

Materiales para hacer un mandala en casa

Para realizar estos diseños se necesita bolígrafo, lápiz, lápices de tiza, cartulina, lápices de cera, papel.

Como hacer un mandala en casa

  • Para hacer tu propio mandala, el primer paso es volver a conseguir un lugar familiar y relajado. Hacer el mandala es una puerta al viaje espiritual en el que se conocen diversas facetas personales.
  • Preparamos los ingredientes y comenzamos, podemos usar algo de música para preparar. Comenzaremos creando un gran círculo a mano alzada o usando una plantilla.
  • Dentro del círculo, necesitamos poner algunas formas geométricas básicas. La caja, el punto central que será el eje y el punto de partida del diseño. Mandala es un tipo de imagen geométrica que reconoce diferentes formas, tenemos que elegir nuestra imagen favorita.
  • Una de las reglas básicas a la hora de dibujar mandalas, es que debe considerarse que los elementos repetidos deben ser planos. En este mundo, todo se fusiona en ambos lados y no importa cuántas formas geométricas se dibujen, todo será igual.
  • Dibujamos una línea o forma cuadrada favorita hasta que llene todo el círculo. La idea es poder crear una serie de personajes que nos inviten a pensar en nosotros mismos. Piense en una flor, forma o patrón que haya visto o le haya gustado.

Solo tenemos que pintar el mandala del color que más nos guste. El significado del color es tan o más importante que la imagen. Al final de este proceso, analizaremos los resultados, gracias a los momentos de paz que hemos vivido.

Los mandalas son una fuente de terapia

El psicólogo y psiquiatra suizo Carl Gustav Jung (1875-1961), estudió el diseño de mandalas de varias culturas a lo largo de 20 años y descubrió una característica común:

  • El hecho de que el diseño suele comenzar desde el medio, se limita a figuras geométricas que suelen ser circulares o poligonales, y el resto de figuras pueden ser reemplazadas por la misma figura, como una flor o una cruz.

Para él, tal representación es un exterior de la conciencia colectiva, una expresión de la totalidad de los seres y, por lo tanto, puede utilizarse como fuente de terapia para trabajar sobre aspectos emocionalmente reprimidos o no reconocidos de las emociones. En la actualidad, el uso de mandalas como técnica terapéutica y antiestrés se ha generalizado. Se puede aplicar de varias formas:

  • Creación de un mandala: estas personas comienzan a guiar las bases y están listas para dibujar y dar colores a los mandalas. El uso de formas geométricas y colores seleccionados proporciona información al terapeuta sobre estados emocionales específicos.
  • Rellenar de color un mandala: como en el caso anterior, se debe prestar atención al color utilizado, pero en este sentido se parte del diseño que se ha elaborado anteriormente.
  • Visualizar el mandala: se le suministra el mandala es complicado y debe ser vigilado unos minutos, con miras a relajar las condiciones.

Cualquiera de estas técnicas se puede realizar de forma independiente. De hecho, en los últimos años se ha popularizado el uso de cuadernos para hacer o colorear mandalas, lo que ha llevado al uso masivo de estos recursos como herramientas antiestrés.

Mandalas en el budismo

El famoso mandala de arena tibetano es una representación compleja, realizada por monjes budistas tibetanos, como ejercicio espiritual para aprender lecciones sobre el desapego y el flujo universal. Para la elaboración se utiliza arena o piedra triturada, y tintes naturales.

El diseño del mandala se divide en cuatro cuadrantes y un monje responsable respectivamente. Extrañamente, luego de dedicarle días al proceso de fabricación, este mandala es completamente destruido por los monjes que en él participaron, para demostrar que lo material es efímero. La arena es barrida, almacenada en frascos y arrojada al río para reunirse con la naturaleza, en un flujo continuo del ciclo de vida.